Ya está, si fuera así de fácil, no tendría ningún atractivo. La gente quiere y necesita creerse especial. Soy diferente, tengo algo que me hace especial. No sé, diría que no, que para mí no es una opinión muy respetable. ¿Habrá una escala de especialidad? Cuantas más cosas te definan…¿más especial? Eh, pues quizás. Si tengo tiempo y me acuerdo, digo, si no tengo nada mejor que hacer, hablaré contigo. Para curarte en salud ¿no? O por cortesía, ergo hipocresía.
Quizás nadie sepa apreciar a los demás. Ni siquiera los que aprecian, que establecen vínculos comparativos de la nada. IGNORE total, como si ahora no existiéramos. Vale, pero luego no te quejes. Como vamos a estudiar o a hacer algo de provecho si la gente te come el cerebro. No supongas nada, que luego te la cargas.
Sorpresas y más sorpresas. Terminas hablando con quien menos te esperas y descubres muchas cosas. Algo lógico aunque inesperado. Quizás es la tuya. No diré nada por temor a represalias, ya que visto lo visto, mejor callar. Sólo observo, atiendo, miro y espero.
Caprichos, puede que sea eso, pero yo soy caprichoso y si me encapricho es por algo. Caprichos que nunca te puedes permitir. ¿Dónde está la lovely blonde girl? ¿Dónde está la morena? ¿Dónde está la hermana? ¿Dónde está la achinada?
Eso es cosa tuya, por no hacer nada. Mentira. Es culpa de unos y otros. Y ni unos ni otros, por lo que se ve, no hicimos el mundo así, pero nos regimos tal y cual. Eso.
Feliz, feliz, feliz…