Ya está, si fuera así de fácil, no tendría ningún atractivo. La gente quiere y necesita creerse especial. Soy diferente, tengo algo que me hace especial. No sé, diría que no, que para mí no es una opinión muy respetable. ¿Habrá una escala de especialidad? Cuantas más cosas te definan…¿más especial? Eh, pues quizás. Si tengo tiempo y me acuerdo, digo, si no tengo nada mejor que hacer, hablaré contigo. Para curarte en salud ¿no? O por cortesía, ergo hipocresía.
Quizás nadie sepa apreciar a los demás. Ni siquiera los que aprecian, que establecen vínculos comparativos de la nada. IGNORE total, como si ahora no existiéramos. Vale, pero luego no te quejes. Como vamos a estudiar o a hacer algo de provecho si la gente te come el cerebro. No supongas nada, que luego te la cargas.
Sorpresas y más sorpresas. Terminas hablando con quien menos te esperas y descubres muchas cosas. Algo lógico aunque inesperado. Quizás es la tuya. No diré nada por temor a represalias, ya que visto lo visto, mejor callar. Sólo observo, atiendo, miro y espero.
Caprichos, puede que sea eso, pero yo soy caprichoso y si me encapricho es por algo. Caprichos que nunca te puedes permitir. ¿Dónde está la lovely blonde girl? ¿Dónde está la morena? ¿Dónde está la hermana? ¿Dónde está la achinada?
Eso es cosa tuya, por no hacer nada. Mentira. Es culpa de unos y otros. Y ni unos ni otros, por lo que se ve, no hicimos el mundo así, pero nos regimos tal y cual. Eso.
Feliz, feliz, feliz…
Hey, pues lo que decía. Con las ganas de nuevo. Quizás es que me había aburguesado más de lo habitual y por eso lo otro. Ahora que tengo más tiempo y que quiero ajajarlo, me dispongo a desbarrar un rato. Por los viejos tiempos. Respecto a los propósitos de año nuevo, pues algo tengo que opinar, sí. Atraído por la imbécil mística de año nuevo, vida nueva, yo simplemente pensé en reducir o dejar definitivamente el alcohol, las drogas y eso. No me apetece. No por adicción ni por emoción. Es que ni tengo necesidad de una cosa ni la otra. Hoy sí, mañana no, quizás pasado tampoco y luego una semana entera que sí que sí.
Las vacaciones, ya sean en invierno o en verano, siempre vienen bien. Quizás lo mejor es que haces más cosas de lo habitual. Te saturas de diversión, lo cual suena bien. Y es cierto. Te relacionas más con la gente, todo es más gonito, la gente quiere pasarlo bien y eso se nota en el ambiente. Me sumé a la fiesta como es habitual. Lo pasamos bien. Fin de año fue una vez más, genial, en casa. Grandes momentos que siempre recordarás, e incluso aguardas con impaciencia ya el próximo año. Pecados de juventud. No quise ser malo, pero en ocasiones…azotan los fantasmas del pasado. Pero esta vez fue al revés, quicir, que yo fuí muy bueno. Es verdad, cada vez más monaguillo y menos cabrón. Ella volvió a última hora de la noche, algo habitual ya, puesto que en los últimos tres años ha pasado lo mismo. Sobre las siete aparece y me empieza a comer el cerebro, la oreja…en fin. Gritos histéricos, ojos salidos, no sé, tranqui tia. La otra ofrece, intenta, muestra pero no se aclara. Cuando lo tenga claro ella, yo lo tendré claro.
Al final todo se resume en relaciones, amistades, mujeres, chavales, fiesta y esas cosas que a todos nos alimentan y que por mucho renegar, pues la cabra siempre tira al monte, y es que no hay más ciego que el que no quiere ver y podría seguir con más dicharacheros refranes, pero no. Por hoy basta y mañana quizás más, o menos o no sé. Mañana empezamos la segunda fase con las niñas y eso es suficiente. El tatuaje excelente, gracias. No sé, tanto que contar y todo a la vez. Hay que dosificar, que luego te pasas un mes sin hablar, cacho mamón. Ya ni te pasas por los blogs. Vives en otro mundo, vives solo, te lo haces todo tú y luego pedirás explicaciones a los demás. Por supuesto.
Volveré pronto. La cabeza como un bombo, pero las ideas empiezan a estar más claras. Yo domino. Yo controlo. Vuelvo a la cima, el resbalón fue temporal.
Con tiempo y con ganas, esto se remonta.